Historia de la tierra y el mar

28 de Marzo de 2010 | Personal

Terremoto

Ese día sencillamente me acosté a la misma hora que hacía más o menos todos los días durante el verano, cerca de las 3 de la mañana. Quedé inconsciente hasta que de repente abren la puerta de mi pieza y gritan. Todo se movía. Lo más impresionante de todo no era el movimiento ni ver como el marco de la puerta nunca estaba en el mismo lugar. Era el sonido del mar. Usualmente el mar de noche suena muy fuerte, mucho, pero esta vez fue diferente, fue como si todo el mar estuviera en una botella y alguien la estuviera batiendo. Tal cual.

Cuando pasan estas cosas, y es de noche todo es tan repentino que no tienes tiempo de pensar ni de darte cuenta de lo que estás viviendo. Solamente actúas y tratas de sobrevivir. Terremoto, vestirse, cerrar todo, subir al auto y llegar al cerro. Todos sabíamos que esto iba a pasar y actuamos en concordancia, por lo menos en Pichilemu. Pero no estás preparado para vivirlo de ninguna forma. Es cliché decirlo, pero en el momento no cuenta nada, solo actuar.

Tsunami en PichilemuEn el cerro, arriba, empiezan las comparaciones entre los que vivieron el del 85 y se preguntan cual fue más fuerte. Una señora dice que el del 85 fue mucho más, yo que no lo viví le digo que es probable que este sea más fuerte, porque estar en pie era muy difícil. Le digo que probablemente fue de más de 8 grados. Me insiste en que no. Vieja porfiada. Probablemente para Pichilemu fue bueno que se cortaran las comunicaciones —lo único que se escuchaban eran algunas radios AM de Argentina— porque como no hubo alerta de tsunami mucha gente hubiera bajado. La buena educación con respecto a los terremotos fue lo que nos salvo, no nos salvó la sirena, no nos salvó Carabineros, no nos salvó la Marina, nada de eso, nos salvamos porque estábamos en conocimiento de que hacer. Quizás esto sirva para que se inviertan recursos en desastres educando a la gente y no en otras estupideces.

Esperamos pacientemente en el cerro a que saliera el Sol mientras continuaban réplicas fuertes que se sentían como una explosión bajo nuestros pies, hasta que fue la mañana y bajamos lentamente del cerro. No sé porque Pichilemu no se cayó siendo que la mitad de las casas es de adobe, al menos en el sector céntrico. Mi idea es que el terreno y la forma de las construcciones (desde hace mucho tiempo pensadas para estas cosas) nos salvaron y tienen mi casa de adobe en pie aún. Sin embargo, cuando bajas el pueblo está vacío y tu casa con las cosas en el suelo. La sensación es de inseguridad, pero de una nunca antes vivida, más bien es como si estuvieras en guerra contra un enemigo invisible el que puede hacerte daño en cualquier momento. Parece que la ciudad fue bombardeada o algo así.

Lo peor es que hasta esa hora no podíamos comunicarnos con familiares gracias al mal funcionamiento de la telefonía fija y móvil. Un desastre.

Cuando ya hubo pasado un tiempo de estar en la casa, ordenar lo que se podía y tratar de estar bien, con mi papá fuimos a ver como estaba el pueblo y cuando vas a ver como quedó la parte donde el mar se lo llevó todo es cuando de verdad te da pena y angustia lo que pasó. Lo que produce pánico no es el movimiento ni saber que el mar se salió, sino ver la destrucción y como no se pudo hacer nada ante ella.

Tsunami en Pichilemu Tsunami en Pichilemu Tsunami en Pichilemu

Después queda solamente tratar de vivir y aguantar las réplicas. De todas formas hasta el día de hoy, en mi casa no se duerme sino atrás de ella por precaución. La réplica fuerte del día 11 fue terrible, sentimos que el piso se movió igual que el día 27, aparte no paro de temblar en ningún momento de esa tarde. Esta vez se nos movió el aguante, porque esto produjo más miedo y ansiedad que el terremoto. Además, este fue más destructivo.

Viviendo en el Cerro Viviendo en el Cerro Viviendo en el Cerro

En fin, en Pichilemu no ha parado de temblar desde el terremoto, mi casa aún está en pie (no sé como) y mi familia aún no duerme en la casa. Estuvimos 2 días en el cerro la primera vez y 3 días la segunda pero comiendo pan amasado todo el día. Ahora estoy en Santiago muy a mi pesar, porque no me gusta dejar sola a mi familia, me produce más angustia. Igual, hay que esperar algunos meses más a que deje de temblar. En mi casa hay que arreglar una muralla por precaución, probablemente sacar el adobe y hacerla de madera.

Terremoto

4 Comentarios para “Historia de la tierra y el mar”

  1. carla dice:

    Georgeee.!!! como tas?? al parecer vivo jajajaja..
    me di el tiempo de leer todo jejeje.. me algero que tu familia este super biien y tu también. ojala nos podamos juntar en Santiago con las chiquillas (o) …

    cuiidate arto y saludos a tu familia.!
    aiioo
    exito en todo

  2. Leo dice:

    Excelente crónica personal de lo ocurrido el 27/02.

    A mí me paso lo contrario con respecto a las comparaciones con el terremoto del 85, el papá de un amigo del depto. donde estábamos (5to piso) cuando ya termino el remezón fuerte dijo… “chucha que fue fuerte esta wea, yo estuve pal 85 en un decimo piso y no se sintió tan fuerte como ahora”.

    En fin, es bueno saber que estas bien y a ver cuando te decides a dar señales de vida contratas por el mundo de internet (tu sabes a que me refiero xD).

    Saludos.

  3. Matías dice:

    Hola Jorge, Soy El Mati, Tu Primo De San Bernardo.
    Quedé Muy Impactado Con El Relato De Como Viviste El Terremoto y Lo Encontré Muy Bueno, Trato De Imaginarme Como Era Que Sonaba El Mar, Pero No Puedo Lograr Hacerlo, Debe Haber Sido Mucho, Demasiado Fuerte El Sonido.

    Al Ver Las Primeras Fotos De La Destrucción De La Costanera, Dias Despúes De Ocurrido El Terremoto Quedé Con Mucha Pena y Angustia, Ya Que, Yo Había Vuelto De La Playa Hace Una Semana y Estaba Todo Tan Lindo y Normal Como Todo El Verano.

    Al Sentir La Replica Del Día 11 De Marzo En El Colegio Me Acordé De Inmediato De Ustedes y Que Tenían Que Arrancar Al Cerro, Eso Debe Ser Espantoso Tratar De Correr, Con El Temor De Que El Mar Se Salga y Todo Eso.

    Eso No Mas. Saludos a Tu Familia Aunque Estés En Santiago De más Que Te Comunicas Con Ellos, Cuidate y Nos Estamos Viendo.

  4. jorgerock.com - 3.0 » Paseo al cerro – 19/10/2011 dice:

    [...] y salía a caminar al cerro La Cruz (el lugar en donde nos fuimos con mi familia cuando fue el terremoto y maremoto). Me gusta ir al cerro y apreciar esas vistas que ya, luego de años de verlas y verlas, siento ya [...]

Deja un comentario