Ojos abiertos

15 de Septiembre de 2011 | Textos

Ella tampoco cerró los ojos. Mírame, mírame. ¿Me estaba mirando cuando yo la estaba mirando? Maldita duda. Quiero creer que así fue, pero la verdad es que lo más normal sería justo lo contrario… que no me mirara. ¿Por qué me iba a mirar? Está casada. Si no estuviera casada tampoco estaría acá. Argh, porqué mierda está casada, sí tiene mi edad. 21 años, 21 malditos años y ya está casada. Bueno, el tiene mejor pinta que yo. Es más alto, mejor presencia, tiene una pega estable… gana buenas lucas y la saca de vacaciones al extranjero. Indonesia, Francia… y ¿tú? Nada. No sales de vacaciones, te gastas la poca plata que recién empiezas a ganar en weas y ahora no tienes ni para mañana. Pero quiero que me mire.

Quiero que me mire porque es bonita, porque es rubia y porque deseo verla desnuda. Quiero que me mire porque me tienta saber que está casada. Sí, parece que es pura tentación, es mi deseo, lujuria. Pero tiene una hermosa personalidad. Podría llegar a amarla, entonces ella podría llegar a quererme. Pero primero… la deseo. Si se da, podría amarla y quizás ella a mi.

Luli es el pueblo

09 de Septiembre de 2011 | Articulos

Lo que tiene el paro es que uno pasa mucho tiempo en la casa. En Portada es un vicio en la tarde y escuchar a Pamela Jiles es un pequeño placer. Mucho de lo que dice hay que filtralo desde su locura y otras buscar entenderlas desde lo implícito de sus declaraciones. Es cosa de notar su favor hacia Luli y su descontento con todo lo que hace Adriana. Sí, esa comparación tan banal, común y carente de sentido fuera de la farándula se transforma en una analogía de la sociedad.

Porque Luli es el pueblo. Luli empezó sin nada y lo quería todo. Luli no tenía nada y el querer ser como el resto la impulsó a llegar a donde está, a poder irse de vacaciones a una playa paradisiaca al extranjero. Luli es el pueblo, empieza a tener más cosas y a sentir que está surgiendo, pero no es feliz. No sabe lo que es realmente la felicidad y vive bajo la presiones de la sociedad de tener más y más para poder llegar a sentirse satisfecho. Es como pillarse la cola.

Ella no lo sabe, pero Luli es el pueblo, es el pueblo que vive bajo una ilusión impuesta de que la acumulación es el fin máximo de su existencia, de que lo mejor es destacar de esa manera y no saber que vive bajo un yugo: uno moral, económico y político desde más arriba. Porque Luli vive de lo que otros piensan de ella, vive bajo este yugo.

La miseria como forma de salvación

07 de Septiembre de 2011 | Articulos

Me cargan quienes intentan que veamos la miseria como algo heroico. Este discurso que ensalza la pobreza, que la lleva hasta el punto de que este supuesto “merecimiento” es tan solo para que los sujetos bajo la miseria ganen algo más allá de lo material, que lo espiritualidad de su vida los hace sobrellevar el sufrimiento. Sí, sufrimiento por llegar a cada mes.

Porque el hecho de que 33 mineros hayan quedado atrapados en una mina no los convirtió en héroes. Los convierte en miserables. Como la gente se siente ofendida por esta palabra y no le gusta aplicarla hay que remitirse a la RAE para que lo comprenda:

miseria.
(Del lat. miserĭa).
1. f. Desgracia, trabajo, infortunio.
2. f. Estrechez, falta de lo necesario para el sustento o para otra cosa, pobreza extremada.

Si los mineros no fueron unos miserables, no lo sé. No los ensalce por lo que no son, ensálcelos por su esfuerzo a pesar de la miseria, lo que los hace valientes pero no héroes, las víctimas no son héroes.

Quienes enaltecen la miseria como una forma de logro por sobre lo material lo hacen solo para justificar su descaro ante su carencia de los valores que predican. Hay que tener cuidado con el discurso mesiánico-espiritual en política porque no soluciona nada concreto.

3 libros para comprender la cultura

02 de Septiembre de 2011 | Opinión

Vía el twitter de @stark llegué al sitio de Brian Pickings en donde hacen gala de una lista con los 10 libros con casi todo lo que hay que saber acerca de la cultura. BTW, bastante interesante de leer. Tal vínculo me hizo recordar una clase de Comunicación Social del profesor (y poeta y dramaturgo) Pablo Paredes en donde afirmaba que para comprender la mayor parte de la influencia cultural que hay sobre los chilenos había que leer La Araucana de Alonso de Ercilla, el Leviatán de Thomas Hobbes (base del derecho moderno) y la Biblia.

Al día de hoy lo pienso y si bien no explica la cultura que poseemos, si sirve para comprender de donde vienen muchas de las ideas que rigen firmemente nuestra sociedad. Probablemente donde más se nota esto es al momento de legislar, y se nota aún más en el sentido inverso ya que las generaciones más nuevas, quienes hoy conforman el movimiento social, están mucho más alejada de estas influencias —sobre todo de La Araucana y la Biblia— por ello es que para muchos los cambios propuestos por la nueva generación son una locura.

Locuras necesarias.

No quiero proteccionismo

31 de Agosto de 2011 | Opinión

Los políticos son los representantes del pueblo, no deberían alzarse como su protector. Aun cuando no creo que en la democracia representativa, esta debe funcionar correctamente dentro de sus limitaciones. Cada político debe representar a las personas que votaron por ellos. Entonces si la mayor parte del país se opone al lucro con fondos públicos en la educación, cuando se lo defiende en el Senado, ¿se está representando a los votantes o a los intereses de unos pocos?