Actualidad de un año después

27 de Febrero de 2011 | Articulos

Íconos robados tomados de Isotype.

Me tienen chato los especiales del terremoto, hoy día agarré El Mercurio y todo, todo el puto diario era del terremoto. Hasta el Artes y Letras dejó a un lado la Revista de Libros y me quedé sin alguna recomendación interesante.

Con algo de fortuna para todos los medios que quieren hacerme recordar el terremoto (incluida mi madre que anda nerviosa por estos días) estuve prestando atención a las cosas que ha generado en el acontecer nacional y me gustaría expresar un par de opiniones.

Sigue leyendo »

Aborto, civismo y otras cosas

20 de Enero de 2011 | Articulos

(cc) Foto tomada por Milivoj Sherrington, sacada desde Flickr.

Si bien hace tiempo quería escribir sobre esto, no fue hasta que estaba leyendo este artículo de El Mostrador que llegué a la página de MuéveteChile y más especificamente a este artículo sobre el aborto con su opinión bastante clara. Los invito a leer el artículo porque siempre es bueno contrastar opiniones.

A pesar de que quien me conozca puede pensar lo contrario, no estoy de acuerdo con el aborto (ni tampoco el terapéutico). Cosas de mentalidad y de crianza, además de valores. Sin embargo no por eso voy a imponer esta visión a todo el mundo.

Resulta que si usted cree en Dios y en la Biblia no puede estar a favor del aborto, eso está claro. Si no me cree lea en su Biblia más cercana Éxodo 21:22, 23; Génesis 9:6; Hechos 17:28. Espero no queden dudas al respecto.

El problema ahora de esto es que vivimos en una Democracia y no en un Teocracia, por ende debemos respetar el Civismo: hay que aprender a convivir en sociedad. Y como en una sociedad hay diversidad, no todos van a tener nuestra misma opinión sobre el aborto. ¿Entonces qué hacer? ¿Lanzarnos en una guerra civil santa por defender nuestro valores y pensamientos? ¿Imponer nuestras ideas a los demás? No. No sea gil. Siguiendo con quienes creen (creemos) en Dios, Él dotó a los seres humanos de libre albedrío por lo que cada quien tiene la facultad de elegir. De todas formas si usted es creyente quédese tranquilo que “cada uno llevará su propia carga de responsabilidad” (Gálatas 6:5). Por último hay que entender que es muy diferente imponer a convencer, no nos confundamos en esto.

¿Por qué legislar, entonces? Sencillo, porque hay que respetar el civismo y la laicidad del estado en que vivimos. La Biblia dice que hay que estar en sujeción a las autoridades superiores (Romanos 13:1-4) en referencia a las autoridades gubernamentales laicas. La laicidad no es una ideología en si misma, sino se trata de la libertad que tenemos todos de poder profesar nuestras convicciones sean cuales sean. La laicidad no se opone a ninguna condición ideológica, pero tampoco debe primar ninguna: no se niega a la existencia de religiones, pero tampoco lo puede hacer hacia el ateísmo y otras formas ideológicas contrarias. Para que quede claro que el laicismo no es una ideología en si basta con decir que por si misma no pretende explicar nada y tampoco entrega un modelo concreto para entender la realidad. La laicidad se basa en algo parecido a lo que anteriormente hablábamos del libre albedrío ya que dice que todos los hombres son libres por naturaleza y además que todos merecen los mismos derechos.

Por lo que es necesario legislar sobre el aborto porque no puedo imponer mi visión sobre este a los demás. Si una mujer a 200km de mi casa quiere hacerlo, perfectamente la puedo criticar, en lo posible darle a conocer mi parecer al respecto, pero bajo ningún punto de vista obligarla a hacer algo que no quiere y pasar a llevar lo que ya comentamos. Por lo demás si todos compartimos los mismos derechos —y obligaciones— ante la ley no existen impedimentos para el matrimonio homosexual tampoco.

Estamos en nuestro derecho de inculcar nuestros valores a cualquier persona pero ellos también tienen el derecho de aceptarlos o rechazarlos. Si quiere perfectamente en su familia puede enseñar que el aborto no es aprobado por Dios y que no está de acuerdo con la homosexualidad, no hay problemas en eso. Pero si en una familia se quiere enseñar lo contrario, pueden hacerlo. La ley y el estado deben amparar ambos pensamientos. Ley pareja no es dura dicen por ahí.

497

25 de Octubre de 2010 | Textos

Nunca recuerdo lo que sueño, porque cuando recuerdo es como vivir la realidad, es un reemplazo de recuerdos.

El problema es que te volviste recurrente, aún un año después. Te veo junto a otra amiga, a la que estoy hablando. Pero sin darme cuenta ya te estoy hablando a ti.

Me obligas y te beso largamente sobre el suelo. Pero abro los ojos y te encuentro frente a mi sólo hablándome, vuelvo a la realidad del sueño y este me devuelve a mi propia realidad.

Olvido la playa y olvido el metal, pero tú quedas, lejos, pero en el mismo lugar donde te guardo, pero no puedo llegar.

Álamos

11 de Octubre de 2010 | Textos

alamos

El alcalde de un pueblo imaginario de un tiempo que no existe siempre quiso que una gran avenida tuviese su nombre para ser recordado. Cierta calle no era muy vistosa pero recorría casi todo el pueblo y por ello terminó por destinar gran parte de los pocos recursos municipales del año para construir una gran alameda en el sector. En este pueblo de no muchas personas solamente una sabía sembrar, por lo que él sería el encargado de poner en su lugar la semilla de cada álamo con tal de que la alameda quedara perfecta.

El sembrador con mucho cuidado y durante toda una temporada destinó sus fuerzas a que cada semilla fuera en su lugar para que cada álamo creciera con normalidad. Con el pasar del tiempo el trabajo quedó listo y él desapareció. La nueva gran Alameda se inauguró con bombos y platillos con una gran celebración.

Con el tiempo el alcalde dejó de serlo, pasaron los años y murió. La Alameda continuó allí y poco a poco los álamos empezaban a crecer en perfectas condiciones y cada vez pasar por ella era un espectáculo. Ya habían pasado los años y los álamos habían generado un techo majestuoso sobre la avenida. Aquel pueblo ya era una ciudad. Finalmente la avenida recibió un nombre, El Sembrador se le conoce.

Cuando los pueblos se convierten en ciudades también los alcaldes tienen calles. Creo que alguna calle imaginaria en este pueblo imaginario se llama como el alcalde que quería ser recordado en la imaginería de alguien.